miércoles, 1 de abril de 2009

Fujimori se defiende

El ex presidente Alberto Fujimori ratificó su inocencia por los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta porque “no hay pruebas” en su contra y aseguró que fue “el único” que se enfrentó al terrorismo.

“Más de 150 audiencias, más 90 testigos y más de 500 documentos presentado en el juicio, pero no hay pruebas en mi contra y soy inocente”, afirmó en el juicio que se le sigue por supuesta violación a los derechos humanos.

En la sala de audiencias de la Dirección de Operaciones Especiales (DIROES) de la Policía, en Ate Vitarte, Fujimori dijo que la “verdad no se puede ocultar con un dedo” y manifestó que “el Perú era un desastre” cuando asumió la Presidencia de la República en julio de 1990.

“El Perú que herede era un desastre con problemas difíciles de resolver. El Perú era un paria y ningún otro presidente recibió un país tan difícil de gobernar”, exclamó.

Asimismo, indicó que hay mucha gente que se preguntará por qué juzgan a “un presidente que les devolvió la paz y la tranquilidad”. Agregó que sus hijos, Keiko y Kenji, continuarán la política del fujimorismo.

“Soy el único presidente que es juzgado y he sentado cerca de 15 meses escuchando insultos y difamaciones. Esto me ha tomado más tiempo que resolver el problema de la inflación o el terrorismo durante mi gobierno”, agregó.

Acto seguido indicó: “Pero prefiero estar aquí y asumí el reto de enfrentar al terrorismo. Yo entré con ideas innovadoras y soy un hombre de acción, pues los anteriores gobiernos le dieron terreno libre al terrorismo”.

También indicó que su objetivo fue defender a la sociedad con “armas limpias” del flagelo del terrorismo. “Nunca tuve la actitud de lavarme las manos”, señaló.


Defiende su estrategia para derrotar al terrorismo

Tras tomar una media hora de receso, el ex presidente Alberto Fujimori aseguró que “no se arrepiente” de haber aplicado la estrategia de pacificación para derrotar al terrorismo, que había impuesto un clima de permanente miedo.

“Lo que sí puedo afirmar es que a mí nadie me puede acusar de no actuar o haber estado cruzado de brazos”, sostuvo tras tomar un vaso con agua ante la mirada de los periodistas, abogados y los miembros de la Sala Especial Penal de la Corte Suprema.

“Tras haber transcurrido los años, puedo decir sin ningún apasionamiento, que la estrategia de pacificación fue la correcta y no me arrepiento de haberla llevado adelante”, sentenció.

Recordó que el ex presidente Fernando Belaunde Terry minimizó a los terroristas y los llamó abigeos, y agregó que tanto él como el ex mandatario Alan García “tuvieron una visión antigua para enfrentar al enemigo y estaban muy lejos de implementar una estrategia eficaz”.

Fujimori dijo que cuando asumió el poder, se involucró con la política de lucha contra la subversión y con el fin de restablecer el orden y la seguridad interna en el país. “No iba a ser el continuador de la política de mis antecesores”, señaló.

“No llegué con los conocimientos de lucha contra el terrorismo, pero sí tenía conocimiento de los problemas del Perú. Era imprescindible identificar la naturaleza del enemigo”, subrayó.


En otro momento, insistió que “fue el único que tuvo el coraje” de ingresar a las universidades, que estaban tomadas por Sendero Luminoso (SL), para desterrar a los terroristas y devolver las aulas a los estudiantes.

Asimismo, fue claro en decir que la matanza de los nueve estudiantes y un profesor de La Cantuta “es diametralmente opuesta a la política de pacificación” que entabló durante su gobierno.

“Me dolió en el alma que un grupo de militares boicoteara la estrategia de pacificación”, sentenció tras aclarar que “él no daba órdenes militares, sino que constataba que su política de pacificación se cumpliera”.

Agregó que su estrategia fue “eficaz” porque “sino no estuviéramos aquí reunidos”. “Me duele en el alma los excesos y las muertes” que se generaron durante la lucha contra la subversión. Sin embargo, dijo que “se aplicó una estrategia limpia y que jamás se estableció una guerra sucia”.

También expresó su molestia por haberlo comparado con Abimel Guzmán, líder de SL, porque –según dijo- “desconocer burdamente lo hecho por mi gobierno”.

Finalmente, rechazó que digan que la matanza de Barrios Altos sea parte de su política de pacificación, pues dijo que “no tiene lógica”.

Tras decir esto, el ex mandatario pidió continuar el próximo viernes a las 9 de la mañana, su último día para ejercer su autodefensa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario